Úbeda renacentista, la parada obligatoria para el turista cultural

Úbeda, ubicada en el centro geográfico de la Provincia de Jaén, en la Comarca de “La Loma de Úbeda”, es indiscutiblemente el centro comercial, cultural y de servicios de un gran territorio que abarca todo el arco oriental de la provincia. Núcleo de comunicaciones que enlaza Levante y Murcia con la Alta Andalucía y ésta con el valle del Guadalquivir. Puerta de entrada y salida de los parques naturales de Cazorla, Segura y las Villas y Sierra Mágina.

Llamada «la ciudad de los cerros», constituye un importante centro de atracción, cuenta con hospital comarcal, centros educativos y escuelas universitarias (UNED y SAFA), delegaciones de Hacienda y de la seguridad social, juzgados, capitanía de zona, Centro del Profesorado (CEP), etc., derivando en uno de los índices de centralidad más altos de toda Andalucía. Según el anuario de La Caixa, se trata de la capital de una de las provincias económicas de España, con una zona de influencia de más de 200 000 habitantes que acude habitualmente a comprar en ella.

Las calles renacentistas de Úbeda

Nuestros amigos guías en Úbeda, visitaubedaybaeza.com, te invitan a visitar el conjunto monumental renacentista de Úbeda, declarado Patrimonio de la Humanidad desde 2003, que representa uno de los destinos predilectos para los amantes de la historia, el arte y el patrimonio. En el pasado 2018, estas urbes festejaron el decimoquinto aniversario de la obtención de este título otorgado por la UNESCO, que ha contribuido a dar a conocer el inmenso legado de esta ciudad jiennense a nivel nacional e internacional, conformando uno de los destinos más atrayentes del turismo interior andaluz. Úbeda es una joya del Renacimiento, máxima exponente en el sur de Europa de la grandiosidad de esta etapa histórica.

Es precisamente la huella del famoso Vandelvira y, tras ella, la influencia y el poder de Francisco de los Cobos, los que están detrás de la riqueza monumental de Úbeda que posibilitó la protección de estas ciudades por parte de la UNESCO.

En Úbeda, que es la capital comercial y administrativa de la comarca de La Loma, es parada obligada la Plaza Vázquez de Molina, considerada como una de las más bellas de España y epicentro patrimonial de una ciudad culta, dinámica, comercial y cosmopolita.

Por otro lado, la ruta obligatoria por los pasajes naturales suele comenzar en Cazorla, un pueblecito de montaña absolutamente pintoresco. Dispararás hacia el Castillo de la Yedra, hacia las casitas blancas sobre las que se elevan las imponentes montañas, a los balcones dispuestos como en palcos hacia la plaza. Y allí, no podrás evitar sentirte diminuto ante las sobrecogedoras ruinas de una iglesia que nunca se llegó a construir, la de Santa María.

Otro paseo que merece la pena es el recorrido circular que lleva al nacimiento del río Cerezuelo, que nace donde acaba la visita a las bóvedas y vuelve de nuevo a la plaza de Santa María.

Finalmente, el resto del día suele dedicar a perderse -hay varios carteles turísticos que guiarán nuestros pasos-, y toparse con la señorial Plaza de la Corredera, con varias panaderías de las de pan «de verdad», con callecitas súper coquetas y llenas de flores y con varias tiendas de aceites, quesos y patés ibéricos de la comarca donde merece la pena repostar para el resto del viaje.

La sazón de Úbeda

La comida es otro de los elementos que definen la cultura de Úbeda, y es que sin duda ésta, viene marcada por su entorno e historia.

En Úbeda abundan los platos de origen romano, en donde se utilizan productos derivados de la harina de trigo. Asimismo, otras culturas como la judía o la árabe también han dejado su huella en su gastronomía.

En líneas generales comer en Úbeda es barato, sobre todo, si decides salir a tapear o a “ligar” (así se le conoce de forma popular), ya que con un par de bebidas puedes comer medianamente bien. No obstante, si te decantas por tomar raciones o menú, éstos no suelen ser muy caros.

El producto estrella de la zona es el aceite de oliva y su sucedáneo, la aceituna de mesa, que puede ser de verdeo, negra o de cornezuelo. Ésta se machaca y se prepara con productos tradicionales como la sal gorda, el laurel, el ajo o el tomillo. Para su conservación se le añade agua y se mete en una “orza” (recipiente de barro). También destacan los productos de la huerta, los cereales, las legumbres, el bacalao, la caza menor, las aves de corral, el cerdo, el conejo y los vinos locales.

Fiestas gastronómicas que no pueden perderse

  • En Navidad: a parte de los polvorones, mantecados y turrones típicos navideños, así como el roscón de reyes, se suelen hacer otro tipo de dulces como los borrachuelos (pastel hecho a base de masa y azúcar).  
  • En Semana Santa: Durante esta festividad es muy común tomar productos típicos de la zona como las habas verdes crudas que se acompañan con ochíos (pan de aceite con sal y pimentón), torrijas (rebanada de pan frita en leche con azúcar), bacalao con tomate, hornazo (pan de aceite con un huevo cocido), tortas de “masaceite” (pan de aceite y matalahúva), etc.  
  • En verano: a lo largo de esta estación apetece tomar productos ligeros y refrescantes como el gazpacho (sopa fría hecha a base de agua, pan, aceite de oliva, vinagre, tomate, pimiento, pepino, cebolla y ajo), la pipirrana (ensalada de tomate, cebolla, pimiento verde, pepino, orégano, aceite, vinagre y sal), la sangría (vino con gaseosa y melocotón), ensalada de pimientos rojos asados o de naranjas con aceite y cebolleta (un sucedáneo de la cebolla), así como caracoles. 
  • En invierno: guisado de garbanzos con acelgas o de habas con berenjenas, migas de pan con chorizo y bacon, garbanzos mareados o morrococo (tras hacer el potaje de garbanzos, éstos se sirven solos y se mezclan con aceite), garbanzos con espinacas, papajotes (pan frito en leche con azúcar), etc.

Las fiestas locales más tradicionales

Entre las Fiestas y tradiciones destaca, en primer lugar, la Semana Santa, declarada de Interés Turístico Nacional en 1975 siendo la celebración con más arraigo y tradición de las que se celebran en la Ciudad y a la que además de los excepcionales desfiles procesionales se suma, el Martes Santo, la interpretación del Miserere de Eslava en la S.I. Catedral.

Otra Fiesta de interés es la del Corpus Christi, que conserva antiguas reminiscencias de los siglos XV y XVI. La procesión del Santísimo tiene un carácter de gran solemnidad, se realiza en la Custodia procesional del XVIII, sin duda la más preciada joya de orfebrería de la ciudad, realizada por el maestro platero de Antequera Gaspar Núñez de Castro. Las calles del recorrido se cubren con toldos y se decoran con altares y alfombras.

Es reseñable en este apartado la Feria de Agosto, en Honor de la Patrona de Baeza, Ntra. Sra. María Stma. del Alcázar. Durante esos días se celebran actos deportivos, torneos, actos culturales, conciertos, espectáculos taurinos y unos días antes relacionado con el mundo del caballo, el Concurso Nacional de Saltos. Debemos destacar la Feria de Día, que transcurre en el Paseo de la Constitución acondicionado con un microclima, y donde tienen lugar distintas actuaciones musicales y folclóricas. Se instalan Casetas en las que se degustan platos típicos y se disfruta del “tapeo.”

Destaca entre las Fiestas populares las Cruces de Mayo, que se ubican en todo el Barrio Monumental y Casco Histórico, retomando una antigua tradición de levantar altares y cruces en el mes de Mayo, coincidiendo con la festividad de la Exaltación de la Cruz y son realizadas en su mayoría por Cofradías y Hermandades de Baeza.

También enraizada en el sentir popular está la Romería De La Yedra. De larga tradición centenaria, se celebra en honor de la Virgen del Rosel a la que acompañan a su Santuario miles de personas en carretas engalanadas. Junto al Stmo. Cristo de La Yedra, forma una Cofradía que cuenta con gran devoción. Se celebra el primer sábado de septiembre.

Por último las Reales Fiestas del Concejo de Baeza en honor de San Andrés. En el mes de noviembre se celebran estas Fiestas medievales que cambian la fisonomía de la Ciudad, realizándose un mercado medieval, distintos actos culturales, religiosos y festivos, teatro de calle, espectáculos musicales y de danza.

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