La lencería, cada vez más demandada en las películas

Todos somos conscientes de que la realización de una película es algo que no es en absoluto sencillo y que requiere, por una parte, de una gran inversión económica y, por la otra, de bastante tiempo. Con esa combinación de elementos se puede cocinar un filme de Óscar sin ninguna duda, pero hay que tener paciencia y saber de primera mano cuáles son los elementos que hacen falta para que la película tenga el éxito que esperamos. Ese es el secreto para que un filme marque una época y convenza a todos los tipos de públicos.

En los párrafos que siguen os vamos a hablar de uno de los asuntos que guardan una mayor importancia en lo que tiene que ver con el éxito de una película. Hablamos, como no podía ser de otra manera, del vestuario, que desde luego es uno de los grandes detalles que conducen hacia el éxito de la película y que le confieren una gran dosis de empaque. Y es que no es para menos. Una película podría disponer de un guión extraordinario y de los mejores actores y actrices del mundo, pero si no dispone del vestuario que se adapte a la época y al contexto del que habla, nunca conseguirá tener la repercusión que busca.

Una página web como lo es Hoy Magazine informaba de la importancia que tiene para una película el diseño del vestuario ideal para contar la historia que tenemos entre manos. Lo hace a través de tres ejemplos de películas y la verdad es que queda bastante claro que las grandes producciones no tendrían ni el 10% del éxito que tienen de no ser por el vestuario. Y es que cuidar este tipo de detalles es básico para convencer no solo al público, sino a los críticos que terminarán decidiendo qué premios merece un trabajo como este.

Otra noticia, en este caso publicada en el portal web Xataka, informaba de cómo se diseñan los vestuarios de época para las películas de este estilo. Pero nosotros hemos querido quedarnos con un detalle que se apunta en el cuerpo de la información y que asegura que el vestuario tiene otra función que resulta clave: la de hacer que los actores y actrices que lo van a vestir se metan en el papel que están tratando de representar. Es una cuestión que no habíamos tenido en cuenta en un principio pero que es de una importancia brutal.

El vestuario es uno de los elementos más minusvalorados en lo que tiene que ver con la confección de una película. Se trata de un aspecto elemental y que, además, toca todos los palos ya que puede requerir de vestidos de época o de los más elegantes diseños de lencería. Precisamente de este último punto os queremos hablar en este artículo. Según la principal responsable de una entidad como Lencería Paqui, ha crecido de una manera bastante importante el número de piezas de lencería que son solicitadas por las grandes producciones.

Una cuestión que es creciente con el paso de los años

Es evidente que, hace varias décadas, cuando todavía vivíamos en una sociedad oscura y que detestaba todo lo que no estuviera regido por la Iglesia, era impensable que una pieza de lencería se exhibiera en una película. Pero ahora las cosas han cambiado y, desde hace ya bastantes años es bastante habitual encontrar este tipo de elementos en diferentes tipos de producciones. Y es que no cabe la menor duda de que esto, de alguna manera, ha ayudado a reforzar el concepto de las películas basadas en el presente siglo.

Y es que, además, estamos seguros de que esto va a seguir siendo habitual en los tiempos que están por venir. La verdad es que la elegancia de muchas de las piezas de lencería ayuda a definir a los personajes que se forjan durante las películas. Este es precisamente el objetivo que persiguen muchos de los directores (tanto españoles como internacionales, por cierto) en las diferentes secuencias en las que alguien suele portar un determinado tipo de sujetador, por poner un ejemplo.

El cine es lo más parecido a la magia que tenemos en nuestro tiempo. Por algo es considerado como el séptimo arte y por algo tiene, con cada día que pasa, más y más adeptos. A nadie le sorprende que esto sea así y a nadie le va a sorprender que este tipo de trabajo vaya a seguir demostrando lo prolífico que es. Desde luego, es una de las ciencias más recomendables para adquirir cultura y hay que apoyarla desde todos los niveles para tratar de que no haya ningún peligro de extinción. Sería la peor de las noticias que podríamos recibir en una sociedad que ya de por sí parece seguir recortando en cultura.  

Sevilla, una ciudad propicia para las producciones cinematográficas

El cine es una de las maravillas más grandes que nos ha dejado este mundo. Desde que existe la industria del cine, lo cierto es que el ser humano ha encontrado una manera bastante potente de disfrutar de su tiempo libre y de enriquecerse culturalmente. Y es que no es para menos. La cantidad de historias que nos hace ver el cine a través de la pantalla es tal que, en muchas ocasiones, una película puede compararse con el elemento principal de la cultura, que no es otro que el libro. Ya tiene mérito.

Un país con unas características tan especiales como lo es el nuestro ha sido, de toda la vida, un lugar ideal para grabar películas y series de todos los colores. Nuestra diversidad histórica y cultural ha dejado claro que somos un país idóneo para el rodaje de filmes de todo tipo y la verdad es que eso tiene una contribución importante a la hora de hacer de nuestro país un lugar atractivo. Y es que no es para menos. Lugares como Barcelona, Sevilla, Madrid o San Juan de Gaztelugatxe, el lugar vizcaíno en el que se ha rodado Juego de Tronos, dan buena fe de ello.

En los párrafos que siguen os vamos a hablar de una ciudad que, poco a poco, ha ido ganando repercusión en lo que tiene que ver con esta industria. Hablamos de Sevilla, una ciudad que, sin ninguna duda, se ha convertido en una referencia en lo que respecta a la industria cinematográfica española. Y es que no es para menos. Una ciudad con tanta Historia y con tantos lugares emblemáticos es perfecta para que una película se convierta en una auténtica obra de arte. Desde luego, apostar por Sevilla es realizar una apuesta segura.

Un artículo publicado en el portal web Sevilla Visual informaba de cuáles son las grandes películas que se han rodado en un entorno como Sevilla.

– En los puestos del 10 al 8, aparecen nombres como «Noche y Día», «1492: La Conquista del Paraíso» y «El Dictador».

– Entre los puestos 7 y 5 aparecen títulos como «Los límites del control», «Ese oscuro objeto de deseo» o «La joven de las naranjas».

– «La Bodega» aparece en el cuarto puesto.

– La medalla de bronce es para «El reino de los cielos».

– La de plata es para una película mítica: «Lawrence de Arabia».

– En la primera posición, encontramos «Star Wars: Episodio II – El ataque de los clones».

Teniendo en cuenta la tremenda cantidad de gente que hace falta para rodar una película, es evidente que una ciudad tiene que estar preparada para asumir ese enorme volumen de personas. Según un artículo publicado en el portal web oficinaempleo.com, son muchas las figuras necesarias para llevar a cabo este proyecto. Fijaos en el segundo epígrafe, el que se denomina «los imprescindibles» y atended a la gran cantidad de figuras que son necesarias para este tipo de cuestiones. Y eso que solo son los imprescindibles y no todos.

Que una ciudad esté preparada para acoger el rodaje de una gran película no es en absoluto sencillo. Y ya no nos referimos al volumen y la calidad de sus grandes localizaciones, como lo puedan ser sus grandes obras arquitectónicas, sino a asuntos más relacionados con el descanso y el ocio de todas aquellas personas que forman parte del equipo de la película. Sevilla, desde hace unos años, ha pasado a estar del lado de las ciudades que sí tienen esa posibilidad. Los profesionales de Mercer Sevilla, uno de los hoteles de lujo de la ciudad, así nos lo han hecho saber. Y es que, por lo que parece, ya han sido los equipos de varias producciones los que han pasado por estas instalaciones.

Una apuesta que va a más

Cada vez son más las personas que por Sevilla a la hora de producir una película. La verdad es que la capital andaluza es una apuesta segura en tanto en cuanto permite conocer en profundidad la historia de nuestro país y porque, de cara a factores como lo pueden ser la espectacularidad o la fotografía, es un elemento que permite ganar mucha potencia narrativa. Desde luego, lo que está claro es que si hay mucha gente que se fija en esta ciudad es por algo.

No nos cabe la menor duda de que la capital andaluza va a estar todavía más solicitada de cara a los tempos que están por venir. Y es que no es para menos. Sevilla tiene vida propia y es una ciudad que, a los amantes del buen cine, siempre les cae en gracia. Solo hay que ver la cantidad de grandes producciones que por allí han pasado y que os hemos mencionado a lo largo de este artículo. Sevilla tiene un color especial… también para los amantes del cine.