Moda sostenible: la ropa que ayuda al planeta

La reducción del impacto ambiental no escapa a nadie. A ningún sector, tipo de industria o comercio. Tampoco a la sociedad en general ni a los ciudadanos. El cuidado del planeta es un trabajo de todos y todos tenemos que aportar nuestro granito de arena. De manera que apoyar a las empresas que se encuentran más comprometidas con el planeta es una forma de ayudar y formar parte de una sociedad más sostenible y responsable con el medio ambiente, sin olvidar las acciones propias que podemos realizar para reforzar los esfuerzos, como el reciclaje.

En el mundo de la moda, la sostenibilidad busca reducir el impacto ambiental y social en la industria textil, para lo cual apuesta por el uso de materiales reciclados, procesos de confección y fabricación menos contaminantes y condiciones laborales justas. Tanto los diseñadores como los fabricantes avanzan hacia una producción más ética, impulsados por unos consumidores que huyen de la cultura de usar y tirar.

A modo de ejemplo del daño que puede causar la industria textil, la fabricación de prendas vaqueras. Al año se fabrican más de cinco mil millones, para lo que cada pieza requiere unos siete mil quinientos litros de agua, con los que se le proporciona ese aspecto desgastado y roto. Las empresas más sostenibles se han decantado por las técnicas de láser y de ozono para aportar ese aspecto desgastado y suavizar las telas vaqueras de manera más sostenible.

Para lograr una moda sostenible, hay que imponer el respeto por el planeta. La producción textil es responsable de un veinte por ciento de la contaminación mundial de agua potable. Cada persona en Europa consume un cuarenta por ciento más de ropa que hace treinta años. Adquirimos unos veintiséis kilos al año y desechamos unos once en productos textiles.

Las tendencias que llevan a la moda sostenible

El objetivo de frenar las prácticas de la industria textil y llevarla a la sostenibilidad nace de la Alianza de la ONU para una Moda Sostenible. Esta organización pretende unir a las diferentes partes actoras para que la moda se convierta en un motor clave y a favor de los objetivos de desarrollo sostenible. Sobre lo que saben muy bien en Libertad Menstrual, Libertad en Toda Regla, quienes forman parte del Grupo Xibarix Trend, referente en la moda responsable, con quienes comparten sus valores de sostenibilidad y respeto por el medio ambiente para confeccionar sus prendas femeninas.

Uno de los aspectos más relevantes de la sostenibilidad en el mundo de la moda es cómo el modelo de negocio vira hacia la economía circular. Son siete de cada diez los materiales que entran en la industria textil para terminar quemados o en la basura. A esto hay que añadirle el doce por ciento de los lotes defectuosos que no llegan al mercado y que, tras su uso, tan solo el quince por ciento es reutilizado o reciclado.

Para cumplir con la Agenda 2030, el sector textil y el mundo de la moda tienen que pasar por una auténtica transformación. El modelo de economía circular tiene que abarcar desde la gestión de los residuos hasta la distribución, además de la extracción de las materias primas, la fabricación, la logística y la distribución. Cada uno de estos procesos deja impresa su huella sobre el medio ambiente. Contar con la financiación y tecnología adecuadas puede ayudar en gran medida a que los procesos que tienen mayor impacto sean sustituidos por aquellos más sostenibles. La industria 4.0 de la digitalización es la que permite que los procesos se conviertan en más eficientes.

En tanto que se endurecen los marcos normativos tanto a nivel europeo como nacional, las estrategias de las empresas no pueden quedar ajenas a la circularidad: residuo cero, energías renovables, eficiencia energética, sistemas de ahorro y consumo de agua, etc. Actividades que no solo tienen un impacto positivo en el medio ambiente, sino que lo tienen por igual en la cuenta de resultados de las empresas.

El objetivo no es otro que la reducción al mínimo de los efectos que tiene sobre el cambio climático la vida útil del producto. El uso de materiales reciclados, los tejidos sostenibles, la predicción de la demanda, el aumento de la longevidad y la calidad o recurrir a un patronaje con mayor aprovechamiento son las nuevas tendencias que se están implantando en el sector para reducir su huella de carbono.

Para determinar la sostenibilidad que ofrece un producto, hay que tener en cuenta cómo ha sido cultivado, la materia prima utilizada, su procesamiento y el reciclaje. Por lo que, para reducir el impacto sobre el medio ambiente, la moda sostenible apuesta por el cultivo ecológico y las técnicas de procesamiento tradicionales en vez de recurrir a tratamientos en los que se utilizan sustancias químicas.

Aquellos consumidores que no quieren productos animales en sus tejidos disponen de alternativas que en los últimos años han evolucionado, como los textiles cien por ciento de origen vegetal, como la fibra sintética cien por ciento biodegradable procedente de la celulosa de la madera o de algunas algas marinas.

Al mismo tiempo se apuesta por una segunda vida de la ropa dentro de la moda sostenible. El uso de redes de pesca abandonadas ayuda a que se limpien los mares de plástico. En conjunto, el desarrollo tecnológico ayuda a que se pueda dar una segunda vida a la hora de crear materiales inteligentes impermeables y transpirables que protejan de los rayos UV o tengan propiedades antibacterianas. Las investigaciones que se llevan a cabo y la aplicación de las nuevas tecnologías están haciendo de los materiales sostenibles una tendencia cada vez más demandada en la sociedad.

Importancia de la trazabilidad

Todo lo relacionado con la sostenibilidad y la economía circular tiene muy presente la importancia de la trazabilidad. En el sector textil, es uno de los desafíos más relevantes dentro de la industria de la moda. Los grupos de interés exigen cada vez más información a la hora de realizar sus compras, para la inversión o para que las ayudas solicitadas sean aprobadas.

Cuesta imaginar una etiqueta en una chaqueta en la que se incluya más información. En la actualidad se proporciona la información básica, por lo que se quiere incluir mayor detalle. Los pasaportes de los productos digitales sirven como herramientas a la hora de conocer el impacto ambiental, el origen, las condiciones laborales de las personas involucradas en la producción o las variables de los derechos humanos.

Los códigos QR, las tecnologías RFID para identificar y transmitir información sobre un objeto mediante la radiofrecuencia y el blockchain son algunos de los desarrollos tecnológicos utilizados para llevar a cabo la trazabilidad. Existen, a su vez, etiquetados como el ADN encapsulado en nanosferas rociadas, como biomarcadores en los productos y todo un campo de investigación que llevará al cambio de las reglas del sector y hará que el futuro del sector textil se redefina.

Otras de las tendencias emergentes en el mundo de la moda sostenible son:

  • Los negocios enfocados en el alquiler de ropa y la ropa de segunda mano.
  • Los negocios de cercanía y proximidad que crean su moda con productos locales de forma tradicional y artesana.
  • El marketing responsable con el que se fomenta el consumo sostenible.
  • Los negocios de moda a través de comercios online.
  • La moda en los entornos virtuales para promover la interacción con el público en general y el más joven en particular.
  • Los negocios de customización de prensas para poder aprovecharlas haciendo modificaciones en ellas y reparaciones estéticas.
  • El desarrollo de materiales inteligentes para adaptarse a la demanda de los consumidores.
  • La moda inclusiva supone la representación de la heterogeneidad de la sociedad.

Según los datos que se obtuvieron en la Consulta Empresarial 2022, más del ochenta por ciento del tejido empresarial realizó acciones con los ODS, siendo las que más se han trabajado las que citamos a continuación:

  • ODS 5 de igualdad de género. Más de la mitad de las empresas textiles se enfocan en metas relacionadas con la igualdad de género.
  • ODS 12 para la producción y el consumo responsable. La mayoría de las empresas se preocupan por un consumo o producción responsable.
  • ODS 7 de la energía asequible y no contaminante, llevando a cabo actividades relacionadas con la obtención de energía.
  • ODS 8 por un trabajo decente y el crecimiento económico. Casi la mitad del sector trabaja en este objetivo.

No obstante todo lo expuesto, cabe señalar que más del sesenta y ocho por ciento del tejido empresarial del mundo textil no está llevando a cabo en la actualidad ninguna innovación en cuestiones de sostenibilidad. Casi el ochenta por ciento carece de las tecnologías necesarias para poder convertirse en una empresa sostenible, por lo que tiene dificultades para afrontar los objetivos. A pesar de ello, la lucha continúa y cada vez son más las facilidades que se les proporcionan a las empresas de la industria textil para que pasen al lado de la sostenibilidad. Como decíamos al principio del artículo, la sostenibilidad y el cuidado del planeta nos implican a todos, por lo que, ante la demanda de estos artículos, las empresas deberán tomar las medidas necesarias.

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