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El verano hogareño

Hay quien opina que este año el verano va a ser un despiporre. Hay cierta tendencia a pensar que tras el confinamiento que hemos vivido en todo el país, toda la sociedad está deseando vivir de nuevo la mayor parte del día al aire libre y eso significa playa, aperitivos en terrazas de bares o helados en terrazas de heladerías, parques con juegos infantiles llenos de niños y muchísimas actividades al aire libre ¿verdad? Bueno, pues no está tan claro porque ha también quienes vaticinan un verano mucho más hogareño de lo que muchos se piensan.

Y es que, por un lado, aunque no se haya aplicado aún, la limitación de aforo, tiempo de estancia y otras normativas que van a entrar en vigor este año en las playas españolas va a provocar que no sea tan sencillo, o tan idílico, volver a pisar la arena este año.

Pensémoslo bien. Si donde antes cabían 2.000 personas (y aún asín era complicado encontrar un hueco en la arena donde instalar el campamento playero) ahora van a dejar pasar solo a 1.000 podemos asegurar que esos huecos van a estar más solicitados que el rollo de papel higiénico en un baño público. En otras palabras, que o te levantas a las 7 de la mañana para ir a coger sitio o dudo mucho que consigas dejar la toalla.

Por otro lado, si hay limitación en el tiempo de permanencia en la playa ya podemos olvidarnos de eso de “Vámonos a pasar el día”, porque se está hablando de dar pases de dos horas en algunas playas así que nada de preparar la comida, la nevera fresquita e irnos a jugar, comer, bañarnos, echar la siesta y tomarnos el helado en la playa porque, como mucho, te dará tiempo a un par de baños y un poquito de sol tumbado en la toalla mientras vigilas los juegos infantiles.

Y esa es otra, porque en muchas playas se va a reservar 6 metros de arena en la orilla como mínimo, y 10 metros en las playas más grandes, para el paseo de transeúntes y ¿sabéis quiénes eran los que más disfrutaban de la orillita del mar? Los niños. Si ya no pueden sentarse en la orilla, cubo y para en mano, a construir castillos ¿en qué van a ocupar su tiempo?

Si a todo esto le sumamos el hecho de algunos de nosotros seguimos teniendo cierto respeto al coronavirus y, por lo tanto, el tema de las terracitas puede que se mire un poco con lupa en ciertos sectores, ¿qué nos queda? Y no me digáis que la piscina porque no todos tenemos acceso a una así que… ¿verano hogareño?

Ocio adaptado

Ahora bien ¿un verano más hogareño tiene que ser por necesidad un verano más aburrido? Pues no, hay muchas cosas que podemos hacer para tener un verano más hogareño sin necesidad de acabar aburridos como una ostra mientras nos tiramos de los pelos.

En Rolltec nos han confirmado que el número de presupuestos que les están solicitando a través de su web es ahora mucho mayor que el de otros años en ese mismo mes, en junio, por lo que podemos deducir que el número de familias que está pensando en sacarle provecho a sus terrazas y balcones ha aumentado notablemente este 2020 así que ese ocio de interior va a estar a la orden del día.

Por un lado tenemos que pensar en quienes no tienen ni un triste balcón al que sacarle ese partido del que hablábamos antes, pero debemos tener en cuenta una cosa: disponer de un espacio exterior, por pequeño que sea, es maravilloso tanto para adultos como para niños que van a pasar el verano en casa pero hay provincias españolas, muchísimas de ellas, donde no se puede estar en la calle entre las 12:00 y las 18:00 porque el sol es, literalmente, insoportable. En esos caso el toldo puede ayudarte a pasar una mañana agradable antes de las 12, o después de las 18, pero en las horas centrales del día no necesitas un toldo que te cubra del sol, lo que necesitas es aire acondicionado o agua, y si la piscina y la playa no son una opción, tal vez un salón fresquito es la mejor elección que podemos hacer.

Tardes de juegos de mesa, tardes de cine familiar, tardes de manualidades… hay mil cosas que podemos inventar para pasar el tiempo en familia y, de hecho, eso es lo que vamos a tener que aplicar este verano en muchos casos.

Hoy por hoy, y teniendo en cuenta lo que se nos avecina, parece que intentar aprovechar cada instante es la mejor de las opciones posibles. ¿Y a qué me refiero con esto? Pues me refiero a que si conseguimos pasar un par de horas en la playa una vez por semana, o en la piscina, hay que aprovechar esas dos horas como nunca, pero también hay que saborear ese helado en la terraza del bar mientras hablamos de nuestras cosas con amigos y familiares, hay que saber pasear en familia, disfrutando del tiempo al aire libre, cuando salimos a que nos dé el aire a las 19:00 en pleno mes de agosto, y hay que disfrutar de cada instante que podamos vivir juntos dentro de nuestros hogares.

Un verano hogareño no tiene porqué ser un verano aburrido, así como tampoco ha de implicar que sea un verano en el que no hagamos nada al aire libre, lo que implica es que debemos amoldarnos un poco a la realidad actual y ser conscientes de que nuestra sociedad ha cambiado, por lo menos ha cambiado para este año y no sabemos si para alguno que otro más. Y por supuesto también implica otra cosa, que empecemos a valorar más lo que tenemos y menos lo que añoramos porque siempre, en todos los casos, cada situación tiene ventajas y desventajas, y puede que aceptar lo que podemos tener y vivir ese instante como algo único y mágico nos haga la vida un poco más feliz.