Somos muchos los que guardamos el recuerdo del papel pintado en la infancia. Las paredes de las cuales los más inquietos tiraban, descubriendo una capa de papel que hacía las veces de pared. Aunque lo cierto es que lo que suplía el papel era una buena mano de pintura. En aquellos tiempos, no teníamos claro si era moda, comodidad, arte o simplemente era así. Lo único que sabíamos es que la pared estaba cubierta por un papel pintado. Si tirabas un poquito, sacabas un trozo y te caía una regañina.
De unos años hasta ahora, el papel pintado ha vuelto y lo ha hecho con fuerza. Más allá de su atractivo decorativo, este tipo de papel cumple una función de protección, puesto que protege a las paredes sobre las que se coloca de la suciedad y el desgaste. Una forma confiable y atractiva de añadir patrones o diseños a la pared sin tener que complicarse mucho la existencia. Tan solo elegir el diseño que más nos guste y colocarlo. El papel pintado mejora la estética de la estancia, permite transformar un espacio interior, contribuyendo al tema y el ambiente general de la habitación, colocando patrones y diseños únicos.
Queremos aprovechar este artículo para adentrarnos en el mundo del papel pintado, sin regresar al pasado, ya que el fabricado ahora ha mejorado en calidad y diseño. Dentro del mundo del papel pintado, encontramos diferentes tipos y diversas formas de aplicación. Desde el papel pintado hasta el papel mural o cómo se imprime este material es algo sobre lo que vamos a hablar a continuación. Puesto que, en el mundo de las reformas, las tendencias cambian y evolucionan continuamente, el papel pintado gana popularidad, debido a que supone una excelente opción para renovar las paredes, sin necesidad de recurrir a los pintores.
Un papel, diversos tipos
A la hora de revestir una pared, de forma sencilla y sin necesidad de obras, el papel pintado es una elección tan creativa como atractiva. Una manera de lo más versátil de transformar los espacios que, como nos cuentan los profesionales de Decoraziona, expertos en decoración, cortinas y papel pintado, ha experimentado un auge en los últimos años. Dentro del papel pintado, se pueden encontrar desde los estampados más audaces hasta las texturas más sutiles. Lo que queda claro es que el papel pintado proporciona una amplia variedad de posibilidades, con las que transformar los espacios de forma original, atractiva y sencilla.
Podemos encontrar en el mercado cinco tipos generales de papel pintado:
- Papel pintado no tejido. Una de las opciones más contemporáneas en el mercado. Este tipo de papel pintado se fabrica uniendo fibras naturales y sintéticas, lo que da como resultado un producto transpirable, ligero y lavable, respetuoso con el medio ambiente y fácil de instalar y quitar sin dañar la pared.
- Papel pintado autoadhesivo. Conocido como peel-and-stick o removible, este tipo de papel cuenta con un proceso de aplicación de lo más sencillo. Simplemente hay que despegar la parte trasera y pegar el papel sobre la superficie deseada. Su facilidad de ajuste y reposicionamiento durante su colocación, unido al poco tiempo de preparación que requiere, lo convierte en uno de los favoritos.
- Papel pintado de materiales naturales. Dentro de esta categoría, se incluyen los papeles pintados de bambú y tela. El papel pintado de bambú proporciona una textura única con aspecto orgánico, aunque necesita un cuidado especial para evitar que sufra daños y se decolore. El papel pintado de tela se fabrica con textiles como el algodón o el lino, aportando un aire lujoso; igualmente necesita mantenimiento.
- Papel pintado de vinilo y fibra de vidrio. El vinilo cuenta con una base de papel o fibra y un recubrimiento de vinilo, adecuado para habitaciones en las que hay un nivel elevado de humedad. El papel pintado de fibra está tejido a partir de filamentos de vidrio que lo convierten en resistente al fuego, el moho y las manchas, pero puede ser necesario recurrir a un profesional para su instalación.
- Papel pintado texturizado, metálico, de lámina o flocado. Dentro de esta categoría, encontramos papeles pintados diseñados con estética o efectos visuales concretos. Pueden requerir instalación y mantenimiento más cuidadoso.
Las variedades existentes son de lo más interesantes, siendo el papel pintado no tejido y el autoadhesivo las opciones más populares, debido a su equilibrio entre la estética, la versatilidad y la durabilidad, además de la facilidad de instalación y mantenimiento.
Ahora que conocemos los tipos de papel pintado, podemos hablar del papel mural, donde el concepto de papel pintado se lleva a otro nivel. Por lo general, se trata de una imagen de gran tamaño o una fotografía muy ampliada, la cual se fija en una pared o techo. En lugar de ofrecer una serie de patrones repetitivos como sucede con el papel pintado tradicional, el papel mural hace que la pared entera se convierta en una obra de arte. De hecho, una imagen propia puede convertirse en papel mural.
Aplicación del papel, pintado o mural
Conociendo las opciones y posibilidades, es más sencillo profundizar en sus aplicaciones, tanto a nivel práctico como decorativo. Si de algo sirve el papel pintado o mural, es de elemento decorativo. En el diseño de interiores, tiene un papel cada vez más relevante. Los papeles pintados y murales son muy populares en el diseño de interiores y la personalización de los espacios, gracias a la flexibilidad que ofrecen y la variedad de patrones, colores y texturas disponibles. Se pueden utilizar para decorar el dormitorio, la sala de estar, el comedor, una habitación infantil, salas de juego o, incluso, la oficina o el comercio.
Los papeles pintados con patrones y colores determinados permiten alterar el espacio. Los colores claros pueden hacer que una habitación pequeña parezca de mayor tamaño, en tanto que los más oscuros pueden dar la sensación de que una habitación de mayor tamaño sea más acogedora y pequeña. Los murales pueden crear ilusión de profundidad, proporcionando amplitud al espacio.
Si pueden hacer esto con las dimensiones de una estancia, pueden mejorar el estado de ánimo. Así es, los papeles pintados se utilizan para influir en el ambiente de la habitación. Puedes buscar un ambiente sereno y relajante, vibraciones animadas y energéticas o un aire retro. La elección del papel puede ayudar a obtener el efecto deseado.
Obviamente, una de sus mayores aplicaciones es la protección de las paredes. Más allá de la estética que proporciona, el papel pintado tiene una función práctica, proporcionando una capa de protección a las paredes, protegiéndolas de la suciedad, los arañazos y los daños menores.
Cabe destacar su finalidad educativa. En los entornos escolares y centros educativos, los murales pueden servir como herramienta visual a la hora de enseñar. Murales con mapas, eventos históricos o conceptos científicos hacen que el aprendizaje se convierta en algo más atractivo e interactivo.
Con un papel pintado, se puede cubrir la pared de forma parcial. En lugar de cubrirla de forma completa, se puede crear un elemento único de diseño, cubriendo solo una parte. Esto puede ser una buena forma de resaltar elementos arquitectónicos o crear una pared decorativa, sin necesidad de recargar la estancia con patrones o colores.
El uso del papel pintado no se limita a paredes; puede utilizarse en proyectos de arte y manualidades, como elemento de diseño único, añadiendo profundidad e interés a los objetos que se hacen a mano. Son muchas las personas que recurren al papel pintado para cubrir sus estanterías, forrar cajones o crear envoltorios de regalo. Los restos de papel pintado no tienen por qué tirarse a la basura; pueden tener una segunda vida, como material para hacer manualidades en una fiesta infantil, decoraciones puntuales o adornos.
Tras este paseo por el mundo del papel pintado, solo podemos señalar sus ventajas. Existe una amplia variedad de diseños de todo tipo, desde los patrones geométricos hasta texturas y colores sólidos, sin olvidar la personalización que permite. Es fácil de aplicar y cambiar, al contrario que la pintura, que requiere una preparación y trabajo. Permite cubrir imperfecciones, ocultar defectos, grietas o desigualdades sin necesidad de recurrir a una obra. Es un material duradero y resistente al paso del tiempo. Los modelos lavables son más adecuados en lugares con mucho tránsito, niños o mascotas, ya que son fáciles de mantener limpios y en buen estado. Además, su aplicación transmite ambiente y estilo, creando una atmósfera única en cualquier estancia. Desde los patrones más relajantes hasta los diseños más llamativos, el papel pintado permite que se cree el estilo que más guste en cada caso.
Como se puede comprobar, el papel pintado ofrece numerosos beneficios, por lo que no es de extrañar que cada vez tenga más popularidad. Lejos de lo que suponía hace unos años, cuando dejó de estar de moda y cayó relegado en el olvido decorativo, el papel pintado de hoy no tiene pinta de decaer. Más bien al contrario, con las numerosas posibilidades que ofrece, lo más probable es que, en un futuro cercano, se conviertan en infinitas. Lo que supone permanecer en el mercado de forma continua sin decaer. Si tienes pensado hacer un cambio en las paredes, prueba con el papel pintado y, olvídate de pintar.





