Tener hijos es sinónimo de acometer inversiones importantes en moda infantil

Nos encontramos en un momento en el que parece que cada día es más difícil tener un hijo o hija. La verdad es que la crisis del año 2008 hizo mucha mella en las familias, que se dieron cuenta de que, si ya era complicado mantenerse económicamente, más difícil lo iban a tener si decidían tener un niño o niña más. Eso es lo que, según los expertos, explica que la tasa de natalidad siga bajando hasta límites insospechados por muchos de nosotros hasta hace más bien poco tiempo. Y eso, desde luego, terminará afectando a nuestro país a largo plazo.

El coste de tener un niño se hace demasiado para las familias, sobre todo en un momento en el que las ayudas parece que escasean por parte de las administraciones públicas. No cabe la menor duda de que son muchas las cosas que hay que tener en cuenta para garantizar tanto la felicidad como la salud del menor y que eso requiere de una inversión importante por parte de las familias, que en muchos casos no pueden asumir la totalidad de los costes que implican esas cuestiones. Por eso, el precio es uno de los factores más relevantes en lo que respecta a la compra de alimentos, ropa o calzado para los menores.

Según una noticia que fue publicada en el portal web Elle en el mes de marzo de 2019, cada español se gasta en ropa un total de 429 euros. Al menos esa fue la cifra que nos deparó el año 2018. Y la verdad es que esta cifra sube bastante cuando tenemos en casa a un niño o niña pequeña. Y es que este tipo de personitas crece muy deprisa, lo que hace que la vida útil de una prenda para ellos y ellas sea mucho menor y que, por tanto, se dispare el gasto.

Otro interesante artículo, en este caso publicado en la página web del BBVA, habla del coste total de tener un hijo por cada mes. El texto empieza hablando del gasto en alimentación, que evidentemente es uno de los más básicos y que asciende a un total de 68 euros. No obstante, en cuanto a textil y calzado el precio sube bastante puesto que asciende a los 130 euros mensuales, lo que se explica con el tremendo fondo de armario que hay que tener con un niño pequeño y la poca duración que, como hemos comentado, tienen las prendas.

Disponer de la mejor ropa de niños es la mejor manera de garantizar su salud y su felicidad. Pero, teniendo en cuenta el alto coste que implica tener hijos en los tiempos que corren, muchas familias ven en el precio un factor importante a la hora de hacer alguna compra en lo relativo a este asunto. Los profesionales de Grupo Reprepol, una entidad encargada de comercializar ropa de niños al por mayor, nos han comentado que, en la actualidad, el mercado requiere de prendas más competitivas desde el punto de vista económico sin que eso afecte a su calidad para hacer que todas las familias puedan proporcionar a sus más pequeños ropa de calidad sin tener que hipotecarse por ello.

Los comerciantes minoristas también lo piden

Y es que no solo las familias demandan ropa como la que os acabamos de comentar. También las empresas de venta de ropa al por menor, las que tienen contacto con el consumidor final, están de acuerdo con este tipo de necesidades. No cabe la menor duda de que la ropa es un bien de primera necesidad para cualquier persona, pero es que ese mismo elemento es imprescindible para que los más pequeños, personas que todavía son vulnerables, tengan la oportunidad de crecer y desarrollarse de la mejor manera posible.

Ahora que se acerca una crisis económica, la provocada por el coronavirus, se hace más necesario que nunca que las familias con niños pequeños tengan la posibilidad de obtener ropa sin que eso implique tener que condicionar por completo su economía mensual. Desde luego, se trata de un asunto que es de vital impotancia para todos estos núcleos familiares y no cabe la menor duda de que eso mejoraría de manera sensible la economía familiar.

Tener hijos e hijas es todo un reto para todas y cada una de las familias que habitan este mundo en la actualidad. Requiere de un esfuerzo constante, tanto físico como económico, y es evidente que esto condiciona de una manera extraordinaria la capacidad de inversión de las familias. Por eso, consideramos que es muy importante que las ayudas se multipliquen en momentos como este desde las diferentes esferas gubernamentales que se encuentran en España y, por qué no, que haya algún fondo especial que provenga de la Unión Europea. Así haremos que nuestros pequeños y pequeñas tengan la posibilidad de crecer y desarrollarse en mejores condiciones.

El vino, un producto central para que las películas españolas ganen realidad

A veces, las películas o las series son verdaderos homenajes no ya a una persona, que es algo a lo que estamos acostumbrados, sino a un determinado tipo de producto. Os puede parecer algo extraño escucharlo, pero es tan real como la vida misma y, en los párrafos que siguen, os vamos a hablar de uno de los productos (que, además, es muy típico en España) que tiene una mayor representación en el mundo del cine y alrededor del cual se han creado historias que son, cuanto menos, brillantes.

Hablamos, como no podía ser de otra manera, de un producto como lo es el vino, del cual España es uno de los países que más produce y que más exporta (lo hace de manera habitual a un país como lo es Estados Unidos). Y es que sí: el vino es uno de los productos que mejor se lleva con un arte como lo es el cine. No en vano, son muchas las películas en las que el vino ha tenido un papel central, tanto como si fuera uno de los personajes principales de la obra. Y es que un producto de tan buen sabor como este no merece menos.

Vamos a hacer un pequeño repaso de títulos de películas que han tenido mucho que ver con el vino. Nos las proporciona el portal web Vinorama, que cita un total de 30. Las que vemos más interesantes son:

  • Marcelino pan y vino.
  • Encadenados.
  • Esta tierra es mía.
  • Días de vino y rosas.
  • El extraño viaje.
  • El secreto de Santa Victoria.
  • Sin techo ni ley.
  • El aire de un crimen.
  • El año del cometa.
  • Un paseo por las nubes.

Y hay muchísimas más que también son muy buenas pero que no hemos mencionado por no hacer interminable la lista. Lo cierto es que se ha demostrado en más de una ocasión que un producto como lo es el vino marida muy bien con el cine y que es precisamente por eso por lo que los directores suelen apostar muchas veces por su presencia a la hora de crear una película con la que esperan llegar a lo más alto. Si un compañero de viaje puede contribuir a hacer realista una película, ese es sin duda nuestro vino.

Son muchas las referencias al vino que se hacen en una buena nómina de películas. Es un producto que ayuda, de manera considerable, a hacer mucho más creíble una historia aunque el género del que estemos hablando sea ciencia ficción. Y los productos que tienen que ver con el vino, tales como copas, dispensadores o vinotecas también tienen mucho que decir a ese respecto. De hecho, los profesionales de una entidad como lo es Giona Premium Glass, especializados en la venta de este tipo de objetos, nos han comentado que sus productos ya han sido adquiridos por los productores de varios filmes a nivel nacional.

Un clásico del cine español

Hemos comentado, en el inicio de este artículo, que el vino es un producto muy nuestro porque somos uno de los máximos productores del mundo y porque exportamos una enorme cantidad del vino a muchos destinos diferentes. La verdad es que esto es lo que hace que, en una tremenda cantidad de filmes españoles, se haga referencia al vino de una o de otra manera. Desde luego, lo que ocurre es que rara es la película o la serie de nuestro país en la que un producto como del que venimos hablando no tiene cabida.

Esto no es de extrañar ni mucho menos, sobre todo si atendemos a la enorme cantidad de consumidores de vino que hay en el interior de nuestras fronteras. Según una noticia que fue publicada en el portal web Vinetur, hay casi 22’5 millones de personas que consumen vino en nuestro país. Teniendo en cuenta este dato, si queremos que una película cuya historia se desarrolla en España tenga realidad, hay que apostar por el vino sí o sí. Es que prácticamente no es una elección. Es casi obligatorio para garantizar el éxito de nuestra misión.

Desde luego, sabemos de primera mano que los directores y, en general, todo el mundo que trabaja en algún aspecto del cine en nuestro país, tienen en cuenta consejos como los que hemos dado a lo largo de este artículo. Ellos y ellas son las personas que mejor conocen lo necesario que es un producto como el vino para darle potencia a una película. Lo mismo ocurre en países como lo son Francia o Italia, en los que la producción de vino también es muy potente. Los directores y directoras de estas naciones tampoco dudan hacer referencia de alguna manera a un producto que es tan común de sus campos y de sus tradiciones.

Fútbol y cine, una conexión ganadora… si la caracterización de los personajes es intachable

En el artículo que aquí comienza, vamos a realizar un análisis que resulta de la combinación de dos de los espectáculos más grandes de los tiempos en los que nos encontramos. Por un lado, hablaremos de cine, uno de los mejores pasatiempos de muchas de las personas que soléis acudir a esta web. Por otra parte, hablaremos de fútbol, el juego que, sin duda alguna, es el deporte rey y que mueve, a día de hoy, miles de millones de euros y a millones de personas. Sin duda, hablamos de una combinación que es explosiva en el caso de ser bien utilizada.

¿Cómo se rueda una serie o una película que tenga que ver con el fútbol? Todos y todas conocemos algo del deporte rey. Conocemos a Messi, también a Cristiano Ronaldo y muy probablemente, aunque seamos jóvenes, a nombres como Pelé, Maradona o Cruyff. Pero el fútbol no solo se reduce a eso y exige una cantidad de documentación que no es en absoluto conseguir. ¿Acaso las camisetas de los años 60 eran iguales que las que vestían durante los años 90? ¿Y la ambientación en los estadios era la misma a mitad del siglo XX que en la actualidad? No, evidentemente son cosas que nada tienen que ver y que hay que reflejar de un modo fehaciente y real.

Ni siquiera el cuidado del césped es el mismo desde hace diez años hasta la actualidad. Eso debe servirnos para valorar lo tremendamente complicado que es conseguir una imagen que se ajuste a la realidad de cada momento y que refleje, en efecto, cómo era el fútbol de una época en concreto. Hablamos de un juego, sí, pero la película se juega las habichuelas en ese tipo de detalles si quiere resultar convincente para el gran público.

La página web Bubble Football nos habla de algunas de las películas más famosas que han rodeado al mundo del fútbol a lo largo y ancho del planeta. Probablemente, la más famosa de todas sea Evasión o Victoria, del año 1981, que es destacada en el artículo que os comentamos. En cuanto a las españolas, destacan, entre algunas otras, “Días de fútbol” o “El penalti más largo del mundo”, las dos con un componente cómico que siempre define al pueblo español y ambas de principios de este siglo XXI. Seguro que el equipo que se encargó de rodar, producir y escribir esas historias, sobre todo en la primera de las películas que hemos mencionado, nos podría contar lo difícil que es rodar un largometraje de este estilo.

Pero si eso ha sido complicado, imaginaos cómo tiene que haber sido el trabajo de los profesionales a cargo de “Un juego de caballeros”, una de las series más recientes de Netflix que se remonta a los inicios del fútbol moderno en Inglaterra. Imaginaos lo complicado que tiene que resultar caracterizar a los personajes, a los espacios y a todos los elementos que rodean un juego que a veces es tan complejo como el fútbol.

Si para el cine es importante caracterizar de una manera real a los personajes que forman parte de una película o serie, si queremos mostrar una historia sobre fútbol necesitamos, de manera irremediable, documentarnos sobre todo lo que tiene que ver con la ropa con la que se practica ese deporte para obtener esa fiabilidad que no puede faltar en cualquier filme. Los profesionales de Marian’s Sport, una entidad dedicada a la venta de calzado futbolístico, nos han comentado que recientemente han realizado labores de asesoría para la elaboración de un filme relacionado con la industria del fútbol.

Mostrar la realidad de cada momento es la clave del éxito

Es tan simple como eso. La historia puede ser muy buena, pero si no es respaldada por la realidad de cada momento presenta lagunas que pueden contribuir a que la película o serie no tenga la potencia que se desea adquirir con ella. Una serie como la de “Un juego de caballeros” ha puesto mucho hincapié en construir una imagen milimétrica acerca de los inicios del fútbol en Inglaterra y está obteniendo unos resultados que son realmente extraordinarios. La explicación está más que clara: cuanta más realidad, más probabilidad de éxito.

La conexión entre dos joyas de nuestro ocio, como lo son el cine y el fútbol, puede tener asociadas muchas ventajas que hay que saber explotar y a las que hay que saber llegar. Y es que no es nada fácil hacer que una historia relacionada con el fútbol cale en el espectador. Lo que está claro es que si conseguimos que la apariencia de sus personajes se asemeje a la de los futbolistas de la época real en la que se desarrolla la acción, tendremos muchas más opciones de conseguir una crítica positiva.